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Transformación de los sistemas de gestión del desempeño

La Gestión del desempeño es un proceso el cual las empresas deben considerar para tener claridad del rumbo donde están y al cual se dirigen, donde la participación de cada miembro de la empresa es clave para que el proceso sea realizado con éxito.

Uno de los procesos de mayor impacto y relevancia en una organización es el de Gestión del desempeño, el cual el principal objetivo es que las empresas conozcan la contribución de sus colaboradores y como es que podemos incentivar su potencial. Se dice fácil, pero lleva todo un trabajo conjunto en el que participan Directivos y Líderes para poder definir el modelo que más se adecué a las necesidades que la organización en ese momento está requiriendo y enfocarse en el potencial de sus colaboradores para así poder estar preparados con el talento mejor calificado para enfrentar la demanda del mercado, independientemente de la industria o sector del que se trate.

Contar con un sistema efectivo de gestión del desempeño hará que las empresas tengan claridad del rumbo que llevan y dará certidumbre a los colaboradores acerca de su contribución y carrera profesional.

La importancia de este proceso reside en la posibilidad de identificar y conservar ese talento, al mismo tiempo que se mejora la comunicación en la empresa y el desarrollo del personal, al posibilitarles una formación constante y establecer objetivos y metas.

En un mundo donde lo inmediato se ha convertido en el día a día, es importante alinear toda la organización a este mismo ritmo y a su vez lograr que los objetivos sean claros, medibles y alcanzables en un determinado periodo de tiempo, es el reto de los profesionales que dirigen las estrategias para la gestión y desarrollo del talento organizacional, alinear la velocidad con la que las empresas requieren los procesos y que al mismo tiempo tengan una utilidad el contar con ellos.

La transformación de sistemas o era digital impacta en la actualidad a todas las áreas que componen una organización, por lo tanto, hablar de la sistematización de procesos medulares para el área de Talento como lo es la gestión del desempeño es fundamental para lograr enfocarse a los resultados y objetivos propuestos sin distraer esfuerzos en la operación de los procesos.

Pero más allá de lograr sistematizar un proceso o llevar a cabo la gestión del desempeño de manera sistematizada, el área de Talento debe ponerse como meta lograr que cada persona que compone la organización tenga claridad de cual es su propia contribución y cómo es que va a alcanzar a llegar a la meta.

Llegamos a este punto, en donde los procesos por más sistematizados que estén lo verdaderamente importante no es la velocidad con la que se ejecuten sino el propósito de llevarlos a cabo y la utilidad que le vamos a dar a esos resultados, que si bien le permiten a alta dirección la toma de decisiones para definir ajustes salariales, promociones o posibles desvinculación de colaboradores también nos van a permitir unificar los criterios con los cuales vamos a medir las metas alcanzadas y a su vez podremos evaluar con objetividad el desempeño mostrado por el colaborador.

Pero no sólo nos sirve para tomar decisiones financieras o de alto impacto también nos ayudan a definir la estrategia en los temas de formación o en donde vamos a poner mayor énfasis en que nuestros colaboradores se especialicen brindando las herramientas o conocimientos adecuados para desarrollar ese crecimiento.

Uno de los grandes riesgos al implementar modelos de desempeño que si bien han sido efectivos en otras organizaciones no necesariamente lo serán en la nuestra, es por ello por lo que debemos identificar primero que queremos lograr y en qué momento se encuentra la organización y saber si está preparada para este cambio.

Es sin duda uno de los procesos que tendrá grandes beneficios tanto a los colaboradores, líderes y empresa en general, pero hay que recorrer un largo camino para lograr que la cultura de la organización adopte los modelos de trabajo por objetivos y aprenda a medir sus propios esfuerzos y logros.

Los pasos para implementar un Sistema de Gestión de Desempeño sugeridos son:

  1. Contar con lineamientos, políticas y procedimientos bien definidos y difundidos para su ejecución, así como un modelo de Evaluación de Desempeño acorde a las necesidades de la empresa.
  2. Hay que asegurar que los colaboradores conozcan y entiendan lo que se espera de ellos en su puesto de trabajo (es decir, deben conocer la descripción y objetivos de su puesto)
  3. Que los colaboradores tengan las habilidades y conocimientos necesarios para cumplir con estas expectativas a través de la implementación de planes de desarrollo y  actividades de aprendizaje y conocimiento.
  4. Brindar una retroalimentación y una oportunidad para hablar de su rendimiento en el trabajo, el llamado feedback constante ayuda a redefinir y alinear los esfuerzos.
  5. Y finalmente contar con un esquema de recompensas por su desempeño alcanzado.   

Estos pasos son parte esencial de implementar un modelo de Gestión de Desempeño, sin embargo, la fase más importante de este proceso es el seguimiento. En este momento, la empresa ha de analizar las tareas que el colaborador ha llevado a cabo, las mejoras que haya demostrado y los posibles ajustes que deban realizarse al modelo implementado. Para que esta fase tenga éxito la clave es la constancia y continuidad a las acciones de mejora que se hayan definido.

Te deseamos mucho éxito en la implementación de tu modelo de Gestión de Desempeño y nos encantará conocer tus experiencias durante este proceso.

Escrito por Maria Hernández